lunes, 22 de febrero de 2016

HARLEY-DAVIDSON SPORTSTER BY BEAUTIFUL MACHINES

Harley-Davidson Sportster by Beautiful Machines If Harley is going to lure in the younger crop of riders they need, those riders will likely land behind the bars of aSportster. Outside of the touring line, the Sporty offers the most options for riders—and proves an excellent base for a custom job. Which, in the right hands, can be a rolling work of art.
Harley-Davidson Sportster by Beautiful Machines

sábado, 20 de febrero de 2016

12 PASOS PARA LA CERVEZA PERFECTA

12 vasos para la cerveza perfecta.



"cerveza","cada cerveza en su copa"

Por: Daniel Andrade

Es casi una regla: no debes tomar cerveza directo de la botella. El cuello es pequeño y no libera los aromas adecuadamente, además de que mientras se consume, la botella se calienta rápidamente, evitando que la cabeza de espuma, la textura, brillantez y color se puedan apreciar.
El vaso o copa en la que se sirve la cerveza es tan importante como la cerveza misma, ya que está hecho para explotar las cualidades, sabores y propiedades únicas de cada una de ellas.
Usualmente, cada marca y estilo de cerveza tiene su propio vaso. Es por eso que te presentamos los 12 vasos más comunes y los tipos de cerveza que podrás tomar en ellos.
    1.Stein: También conocida como jarra alemana, es un tarro de cerámica utilizado principalmente para servir cervezas tipo lager de estilo Viena, Munich o Bock. Es perfecta para los días de calor, ya que ayuda a mantener la cerveza fría por más tiempo. Generalmente están decoradas de forma artesanal.

2.- Thistle: Es el vaso que se debe de utilizar para disfrutar de una cerveza estilo Scotch Ale escocesa. El cristal tiene la forma de una flor de cardo, que es la flor nacional de Escocia

3.- Chalice: Se trata de una copa de boca muy ancha, tallo grueso y de base fuerte, ideal para cervezas intensas y aromáticas. Su forma permite una excelente apreciación de matices, formación de espuma e invita a beber de forma pausada y disfrutar la complejidad de las cervezas servidas. Las cervezas trapenses, de abadía y Ale de origen belga, se deben tomar en este tipo de vaso.

4.- Flauta: Este tipo de vaso está diseñado para retener algunas de las propiedades que se encuentran también en el champagne. Estas copas poseen un carbónico pronunciado, lo cual permite apreciar la subida de las burbujas en forma de cascada. Además, resaltan el intenso aroma de la cerveza, todo desde una presentación visual muy atractiva. Generalmente tiene un tallo largo y delgado, para evitar que la mano entre en contacto con la delgada pared de vidrio y que la cerveza se caliente. El cuenco de la misma crea una buena retención de espuma. Las cervezas gaseosas y afrutadas, como la Faro, Fruit, Gueuze, Kriek y Pilsner, son ideales para este tipo de vaso

5.- Tarro americano: Son robustos y de vidrio grueso, usualmente con hoyuelos de forma cuadrada, circular o hexagonal. Tienen una gran capacidad y un asa que impide que la mano caliente la cerveza. Están pensados para chocarlos a la hora de brindar. Las cervezas que se vierten suelen disipar rápidamente su espuma. Se recomienda tomar con cervezas tipo Amber Lager, Brown Ale, Doppelbock, Dunkel, Pale Lager, Pilsner, Smoked e Imperial Pils.

     6.- Pilsner: Se utiliza para tomar muchos tipos de cerveza ligeras como la lager y la Pilsner. Son vasos altos, delgados de la parte inferior y anchos en la parte superior, con forma cónica. Su forma esbelta favorece a las cervezas cristalinas y permite la retención de espuma para mantener el sabor y aroma del lúpulo.

7.- Nonic: Es uno de los vasos más utilizados en los pubs ingleses para servir cualquier tipo de Ale británica, Porter o Stout. Su ensanche que sobresale a los lados del vaso permite que al agarrarlo, se aísle la temperatura de la mano

8.- Snifter: Su amplia superficie inferior redondeada está diseñada para aumentar la transferencia de calor de la mano y alcanzar la temperatura deseada de consumo. La parte superior se estrecha hacia adentro para potenciar y capturar el aroma. El vaso destaca la espuma de las cervezas fuertes y con cuerpo, con más de 8% de alcohol. Se recomiendan las cervezas belgas, Indian Pale Ale, American Strong Ale, Imperial Stout, Mead, Sour Red Stout

9.- Stange: Es un vaso alemán de forma cilíndrica, largo y estrecho que permite una buena concentración de espuma. Se utiliza para tomar cervezas Altbier y la Kölsch

10.- Tulipan: Su diseño en forma de tulipán captura las cualidades aromáticas de la cerveza, mientras que su boca ceñida permite la formación de una capa gruesa de espuma. Da sensación de sosiego y es perfecta para disfrutar las cervezas espumosas de forma calmada, como la Belgian Ale, Abbey Dubbel, American Pale Ale, Foreign Stout, Gueuze y Saison

11.- Weizen: Su nombre significa trigo en Alemán. Este tipo de vaso tiene una forma estrecha en la base que se redondea y ensancha hacia la parte superior permitiendo controlar la espuma de las cervezas. Su forma permite una buena gasificación y formación de espuma que corona de forma impecable la cerveza. Perfecta para cervezas tipo Belgian Witbier, German Hefeweizen, German Kristallweizen y Wheat Ale

12.- Shaker: Es similar al Nonic, pero sin el ensanche que sobresale. Es un vaso de media estatura que ayuda a formar una buena espuma. Es perfecta para cervezas tipo Almber Ale, Amber Lager, Dry Stout, Golden Ale, Imperial, Porter, Stout y Wheat Ale.

Con todas las opciones de vasos para cervezas que te acabamos de dar olvídate de seguir tomando la cerveza directamente de la botella. 
¿Que estilo de cerveza te gusta más? 
A todos nos encanta. 

martes, 2 de febrero de 2016

Si yo fuera hostelero!!!

Si yo fuera hostelero...


El compañero Óscar Santos empatiza en este artículo con sus clientes y nos habla en primera persona de lo que Vinófilos puede aportar a cualquier negocio hostelero de nuestro archipiélago. Una forma original y efectiva de explicar nuestra filosofía de trabajo. 

La oferta de vinos de mi restaurante debe ser variada, original y si es posible amplia. Por supuesto debe de ir acorde al estilo del local,  propuesta gastronómica y otros aspectos importantes como el perfil del consumidor. Pero sobretodo debo sentirme libre y pensar en confeccionar una carta divertida y atractiva.
El conocimiento sobre mis vinos, los que ofreceré en mi negocio, es clave. Debo saber explicar todas y cada una de las referencias que tengo disponibles, al menos en los conceptos más básicos. Esa es la herramienta fundamental para la venta. También el tener una carta con un diseño atractivo, dinamizar una pizarra de vinos en oferta y por copas, y disponer de un buen expositor.
La información que debemos dominar se basa en la zona de producción,  variedades uva,  algo relevante de la elaboración (tiempos de barrica, estilo, parcela, tipo de suelo, edad del viñedo...) y un argumento de elección del vino (el porqué lo hemos seleccionado entre tantos).

Deberíamos cubrir todos los gustos: fondo de armario,  atrevidos,  económicos,  divertidos,  frescos,  golosos, corpulentos... Podremos llamarlos como queramos pero todos tendrán que responder sobre su zona,  variedad,  tipicidad... Y por supuesto por su calidad (y su relación con el precio).

Por otro lado creo que tenemos que dejar de suponer que el cliente habitual no tiene ni idea. Tratar a todos por igual, pararnos del mismo modo ante cualquier tipo de comensal y pensar:  ¡Toma vino! Perfecto. Es “de los nuestros”. A lo mejor teníamos razón y estamos ante un neófito inexperto. Probablemente porque el mundo del vino se ha vuelto muy complejo en los últimos tiempos pero, siempre, debemos preguntar y escuchar cuáles son sus gustos, qué es lo que toma habitualmente. Esto nos ayudará mucho a guiarlos si no encuentran sus “marcas habituales” en nuestra carta y precisan de asesoramiento.

A menudo cuando hablo con clientes me dicen que “lo que funciona es el Rioja y el Ribera”. ¿Y no será que predisponemos al consumidor a estas dos magníficas zonas con demasiada frecuencia? Hay muchas otras opciones en el mercado. La variedad de marcas es una cosa  y otra distinta el tipo de vino. 

Si abrimos nuestra mente y nos atrevemos a trabajar otras zonas, enriqueceremos nuestra propuesta. A modo de estructura básica creo que debe haber una buena selección de vinos locales, con coherencia en estilos y que sean representativos.  En cuanto al resto de oferta nacional lo ideal sería hacerlo lo más variada posible en tipos de uva, zonas y estilos. 

No podemos olvidarnos de tener referencias de vinos extranjeros. Creo que en Canarias es algo obligatorio teniendo en cuenta el sector turístico.  Muchos visitantes nos medirán por la propuesta de vinos internacionales. Quizá por este motivo se "arriesguen" a pedir vinos locales o nacionales. La sensación de criterio y conocimiento del producto, genera confianza.

Por otro lado creo que tampoco podemos olvidar el tener un apartado de vinos de Andalucía occidental (Jerez,  Montilla…) Espumosos y dulces.  Los vinos de Andalucía son únicos en el mundo, los espumosos son perfectos iniciadores de comidas. Con los dulces haremos redonda nuestra propuesta, pensando en maridajes o bien en una alternativa a la copa o licor de la sobremesa. Incluso para muchos, será su propio postre.

Si queremos que hablen de nosotros tras visitarnos, nos distinguirá de manera especial el tener una amplia oferta de vinos por copas. Blanco, tinto, rosado, espumoso, dulce y fino/manzanilla. Y tener incluso una oferta de vinos fuera de carta, que nos permita testar gustos y tendencias en cada momento.

En línea de precios mi visión es apostar por vinos competitivos pero siempre hay una liga de vinos sobre los que “no importa” su precio. Lo que verdaderamente importa es el vino en si mismo, siempre que los márgenes sean coherentes, claro está. 

En Vinófilos trabajamos con la premisa del asesoramiento y la formación. Somos representantes de muchos proyectos/bodegas y nuestro compromiso con ellos es hacer bien nuestro trabajo, que no es más que no hacer distinciones en lo que ellos hacen. Hagamos las cosas bien, entre todos, a ver si conseguimos revertir las estadísticas de consumo de vino en España. Que es inexplicable que siendo el mayor “viñedo” del mundo, el consumo medio en nuestro país sea de los más bajos de las “ligas superiores”. ¿Nos fijamos la “Champions” como objetivo? 

miércoles, 13 de enero de 2016

Ehhh, pifff, shhhh, mozo!! Camarero!!!!!

http://blog.hola.com/hot-shots/2014/08/cosas-que-los-camareros-desearian-que-todos-supieramos/?utm_source=facebook&utm_medium=social_media

Vinos de pago

http://www.verema.com/blog/verema/1267452-vinos-pago-aclarando-conceptos

sábado, 26 de diciembre de 2015

DIEZ CONSEJOS PARA SER EL MEJOR ANFITRIÓN

Cuando hablamos de anfitriones automáticamente se nos vienen a la cabeza ciertas personas que nos recuerdan a determinados momentos: amigos que nos han convidado a alguna fiesta, familiares que nos han abierto las puertas de su hogar o nosotros mismos al organizar un evento en casa hemos desempeñado ese papel. Pero... ¡Error! El concepto de anfitrión es mucho más complejo y se asocia con la figura que, aunque no lo parezca, lleva a cabo una labor imprescindible dentro de un restaurante para con los clientes.
No es nada nuevo, pues su acepción viene de lejos: Molière ya la utilizó en su comedia titulada Anfitrión allá por el año 1668; aunque es cierto que en pleno siglo XXI sigue siendo motivo de discusión para muchos, por un lado sobre quién debe realizar esta tarea y por el otro qué es lo que realmente debe hacer.
10 acciones que ha de realizar un buen anfitrión en cualquier restaurante:
  • 1.- Saber recibir al cliente.
  • 2.- Asignarle una mesa.
  • 3.- Distribuir correctamente la carga de trabajo entre el personal.
  • 4.- Guiar al cliente a la hora de pedir la comanda.
  • 5.- Crear una atmósfera agradable.
  • 6.- Controlar que no falte nada.
  • 7.- Servir cuando sea necesario.
  • 8.- Armarse de paciencia frente a clientes incómodos.
  • 9.- Ofrecer algún detalle de la casa.
  • 10.- Despedir al cliente.


10 CONSEJOS PARA SER EL MEJOR ANFITRIÓN EN UN RESTAURANTE Cuando hablamos de anfitriones automáticamente se nos vienen a la cabeza ciertas personas que nos recuerdan a determinados momentos: amigos que nos han convidado a alguna fiesta, familiares que nos han abierto las puertas de su hogar o nosotros mismos al organizar un evento en casa hemos desempeñado ese papel. Pero… ¡Error! El concepto de anfitrión es mucho más complejo y se asocia con la figura que, aunque no lo parezca, lleva a cabo una labor imprescindible dentro de un restaurante para con los clientes. No es nada nuevo, pues su acepción viene de lejos: Molière ya la utilizó en su comedia titulada Anfitrión allá por el año 1668; aunque es cierto que en pleno siglo XXI sigue siendo motivo de discusión para muchos, por un lado sobre quién debe realizar esta tarea y por el otro qué es lo que realmente debe hacer. 10 acciones que ha de realizar un buen anfitrión en cualquier restaurante: 1.- Saber recibir al cliente. Dicen que la primera impresión es muy importante y, en algunos casos, hasta determinante. Es por ello que el anfitrión ha de hacer que el comensal se sienta tan a gusto que desee volver tan pronto como le sea posible. Una buena sonrisa, unas palabras amables y un trato cercano –como hacer parecer que le están esperando mientras pronuncian su nombre– son tácticas infalibles para meterse al cliente en el bolsillo. Esta es la fórmula del éxito para Ricardo Gadea, maestro de ceremonia en Askua Restaurante 2.- Asignarle una mesa. Si no hay mesas libres o están sin preparar es aconsejable explicar al cliente que deberá esperar un poco, pero nunca cuánto. Eso sí, se les hace saber que el tiempo será el mínimo posible con el objetivo de que no se marchen a otro restaurante. Una vez haya disponibilidad, el anfitrión ha de tener en cuenta las características de los comensales: cuántos y cómo son. 3.- Distribuir correctamente la carga de trabajo entre el personal. Un maestro de ceremonia ha de memorizar la disposición de las mesas y lo que hay en cada una de ellas, así como las personas que están comiendo en el restaurante. De esta forma será más sencillo organizar a los trabajadores y asegurarse de que no quedan tareas pendientes. 4.- Guiar al cliente a la hora de pedir la comanda. No confundir con persuadir al cliente a la hora de pedir la comanda. Se trata dedisipar las dudas del comensal cuando este no está seguro de lo que quiere, explicándole el contenido y la composición de los distintos platos que le interesen; aunque en todo momento hay que hacerle creer que es él quien tiene la última palabra. 5.- Crear una atmósfera agradable. En este punto el rey indiscutible era el fallecido Juli Soler, socio de Ferrán Adriá en El Bulli. Se trata de un anfitrión que consigue que los comensales se sientan tan cómodos como en su propias casas. Para conseguirlo, delega en los camareros las funciones relativas al servicio: preguntas de los clientes, peticiones especiales y atención cercana. Esto es, el camarero ha de estar presente para cubrir las necesidades inmediatas pero sin atosigar lo más mínimo. También estos últimos han de saber lo que están sirviendo en todo momento con el objetivo de contestar las preguntas relativas a los diferentes platos. a figura del anfitrión es imprescindible en un buen restaurante 6.- Controlar que no falte nada. Un buen anfitrión es aquel que camina entre las mesas, no por pasar el tiempo, sino para tener bajo control si hay alguna mesa libre, la evolución de las mismas –plato en el que se encuentran– o si alguna de ellas desea solicitar la cuenta. En este punto el anfitrión interactúa con los clientes, les pregunta si necesitan algo y, si la ocasión lo requiere se sienta con ellos y charla amistosamente. 7.- Servir cuando sea necesario. Todo maestro de ceremonia que se precie habrá de hacer las veces de camarero antes de desatender una mesa, de dejarla sin cubiertos, sin servilletas o sin agua. Cuando hagan falta mesas podrá pedir a sus trabajadores que aceleren la comida de los clientes y, si hay lista de espera, deberá ayudar a limpiarlas y a prepararlas para los próximos comensales. 8.- Armarse de paciencia frente a clientes incómodos. Toda ocupación tiene su parte negativa y, en el caso de un anfitrión, más; porque todas las quejas irán dirigidas hacia su persona. Comidas que no están al gusto del consumidor, camareros que se olvidan de algo o clientes descontentos con la mesa que se les ha asignado se lo hacen saber de inmediato al maestro de ceremonia, provocando en ocasiones situaciones desagradables. 9.- Ofrecer algún detalle de la casa. Cada vez está más cerca el adiós entre el anfitrión y los comensales; por eso cuando los segundos piden la cuenta, el primero amablemente –además de llevarle la factura– sería apropiado que terminara su servicio con una invitación a probar algún licor o con algún obsequio que recuerde la estancia en el restaurante. 10.- Despedir al cliente. Llega el difícil momento de la despedida, ese en el que el anfitrión ha de conseguir que los comensales se vayan con un buen sabor de boca –no solo por la comida– y estén dispuestos a volver en el futuro. Sucede lo mismo que en el momento de darles la bienvenida: el anfitrión debe mostrar al cliente constantemente lo feliz que le hace su visita, charlando con él, hablando sobre otros restaurantes o comentando los platos que cocinarán en el futuro. Eneko Atxa, en Azurmendi, realiza esta labor mejor que nadie. Como vemos, ser anfitrión o maestro de ceremonia no termina de ser una tarea demasiado confortable para el que la realiza: tienen mucha responsabilidad, soportan una gran carga de trabajo y están poco valorados ante los ojos de los clientes. Aunque hay que decir que muchos comensales regresan a los restaurantes por el trato que han recibido del anfitrión o anfitriona y, si tenemos la costumbre de comer fuera seguro que se nos viene a la mente nuestro favorito. ¿No es así?